Victoria

Metas:

  • Tonificar
  • Entrenar para competir
  • Un cambio de vida sano
  • Mejorar la apariencia

Resultados:

  • Perdí 7% de mi grasa corporal, rebajé 30 libras y bajé cuatro tallas de ropa
  • Tengo más energía
  • Tengo menos estrés
  • Tengo nuevos amigos
  • Soy una persona más saludable y feliz

En qué forma ayudó Bally:

Cómo lo hice:

  • Programar “tiempo para hacer ejercicio” en el día, algo que muchos adultos se olvidan de hacer
  • Contar las calorías
  • Prestar atención a la porción de proteínas, de hidratos de carbono complejos, así como la cantidad de grasa en su dieta.
  • Fijar un objetivo de participar en un evento, como una caminata o carrera de 5 kilómetros, o mejor aún ¡un triatlón!

Nombre: Halima

Edad: 42

Lugar de residencia: Towson, Maryland

Ocupación: Empresaria

Cruzar la línea de meta del Triatlón de Dewey Beach, mi primer triatlón, fue una experiencia excitante y gratificante. Fue un verdadero logro. Pero ahora me doy cuenta que mi entrenamiento para el evento fue aún más gratificante que el evento en sí. Pasé un año entero trabajando duro con mi entrenador personal en Bally.

He sido socio de Bally desde que me mudé a Towson, Maryland hace 15 años. Siempre he entrenado, pero inconstantemente, desde la escuela secundaria. Siempre sentí que estaba entrenando duro y luchando con mi dieta. No importaba mis esfuerzos, mientras crecía más, mi talla de ropa aumentaba (creo que al ritmo que mi cuerpo crecía). Me di cuenta entonces que me cansaba y estresaba más rápido.

No me gustaba la forma en que me veía y miraba a mí mismo. Un día, cuando estaba comprando ropa para un viaje de aventura al Perú, tuve que comprar una talla más grande de lo que jamás me imaginé comprar. Fue en ese momento que me di cuenta que necesitaba hacer algo… y necesitaba ayuda para hacerlo.

Un asesor, entrenador y educador
Con el fin de cambiar las cosas, necesitaba la ayuda de alguien que supiera más que yo al respecto –estaba en el proceso de una nueva aventura empresarial por lo que vi el valor en contratar ayuda de un experto. Había pensado en contratar un entrenador personal desde hace mucho tiempo, pero siempre tuve la impresión que sólo sería alguien a mi lado dándome indicaciones de qué hacer. Y pensé que costaría mucho. Estaba equivocada en ambas ideas.

Una vez que me di cuenta lo asequible que podía ser un Entrenador Personal de Bally, tomé la decisión y contraté a Vern Hammond. Lo primero que Vern me ayudó a hacer fue a estructurar mis metas de salud física. Después, me inspiró a dar lo mejor de mí, impulsándome a medida que yo podía, de una manera suave y alentadora, mientras seguía progresando con las pesas y ejercicios cardiovasculares. A Vern le gustaba leer libros sobre nutrición y estado físico, que cuando yo le pregunté por un libro, el me dio uno que lo había inspirado a él. De hecho, empecé a ¡desear ir a mis entrenamientos en lugar de temerlos!

Aprendí más de Vern gradualmente a través del proceso. El había hecho cambios drásticos en su vida, por lo que su experiencia personal influenció fuertemente en mi respeto hacia él. El fue más allá de las expectativas que yo tenía para mi entrenamiento, y me di cuenta que realmente se preocupaba por mi progreso. Todo esto tuvo un gran efecto en mí que me condujo a realizar cambios en mi capacidad de fuerza, grasa corporal, estado físico general y tonalidad, cambios que nunca había alcanzado, incluso cuando era más joven.

Mi viaje a una auto-mejora continua
El progreso de mi capacitación en Bally me dio la confianza de poner la mirada en terminar un Triatlón de distancia, que consiste de 800 metros de natación, 20 kilómetros de ciclismo y 5 kilómetros de correr. Yo sabía que podía hacerlo si me comprometía a un calendario, a comer saludable y a pensar positivamente.

Comencé a entrenar en Bally cinco días a la semana. Fuera del gimnasio corría cuatro millas y andaba en bicicleta de 14 a 25 millas, tres veces por semana. También tomé clases de natación competitiva tres veces por semana. Todo esto puede parecer excesivo para alguien que recién empezaba pero estaba muy inspirada por mi nuevo/hallado amor por un buen estado físico. Además disfrutaba mucho del proceso y de hacer nuevos amigos en el camino.

En los últimos seis meses he acabado dos triatlones y competí en una carrera de 5 kilómetros para recaudar dinero para el cáncer de mama. En el último año perdí el 7% de mi grasa corporal, que en otras palabras quiere decir que rebajé 30 libras y cuatro tallas en ropa. Pero lo mejor de todo es que ahora tengo más energía y me siento más fuerte y capaz. Me siento muy contenta conmigo misma, y no recuerdo la última vez que me sentí así.

Gracias a que Bally es asequible, pude conseguir un entrenador que me ayudó a alcanzar y superar mis objetivos. Y gracias a que Vern fue de tanto apoyo y conocedor, me mantuve en el plan y nunca llegué a aburrirme. Sé que hay gimnasios más elegantes que Bally Total Fitness, pero Bally fue justo lo que yo necesitaba para tener éxito.

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Victoria
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