Mantener el cuerpo bien hidratado no sólo afecta su rendimiento al hacer ejercicio, sino también cómo se siente respecto a dicho rendimiento. Diversos estudios demuestran que ingerir la cantidad suficiente de agua y otros líquidos tiene beneficios concretos:

  • SE EJERCITA DE MEJOR MANERA AL ESTAR HIDRATADO. La hidratación conduce a un entrenamiento más eficiente junto con una mayor fortaleza y resistencia.
  • SE EJERCITA CON MAYOR SATISFACCIÓN. Los niveles de hidratación parecen afectar la percepción que tienen las personas de sus entrenamientos. Las personas que incluso se encuentran levemente deshidratadas describen sus entrenamientos como más difíciles.
  • SE QUEMA MÁS GRASA. Cuando el cuerpo está bien hidratado, los procesos corporales involucrados en la quema de grasa se maximizan.