Todos sabemos que debemos permanecer hidratados durante los entrenamientos. Aquí presentamos algunas reglas a seguir al planificar, preparar o poner en práctica un entrenamiento:

  1. Beba de 8 a 10 vasos de agua al día. Agregue algunas gotas de jugo de limón al agua si se aburre de su sabor.
  2. En caso de realizar un fuerte entrenamiento cardiovascular o un entrenamiento que implique correr, beba 16 onzas adicionales de agua algunas horas antes de comenzar y otro vaso de agua o dos vasos media o una hora antes de comenzar su entrenamiento.
  3. No espere beber agua hasta que sienta sed. Si tiene sed, su cuerpo ya está deshidratado. Beba agua a lo largo de todo el día para evitar la deshidratación.