Diversos estudios demostraron que cuando los atletas se deshidratan durante los entrenamientos o competencias, los músculos comienzan a utilizar más carbohidratos y menos grasa como combustible. Lo mismo se aplica a las personas que no se desempeñan como atletas. Entonces, si está tratando de perder peso, maximice su capacidad para quemar grasas siguiendo estas pautas:

  • Beba al menos 8 vasos de agua al día.
  • Beba 12 onzas adicionales si planea entrenar más tarde ese día o si el clima está más cálido que de costumbre.
  • No tome bebidas con cafeína ya que realmente deshidratan su cuerpo.