Si se siente desganado, no acuda al café u a otras bebidas cafeinadas. En su lugar, trate de beber más agua, especialmente si su fatiga se debe al entrenamiento.

Siempre consuma una gran cantidad de líquido antes, durante y después de ejercitar. La deshidratación puede dar como resultado una fatiga prematura así como también una pérdida en el equilibrio y en las habilidades de coordinación. Asimismo, no se confíe en la sed como indicador del momento en que debe tomar líquidos. Beba de 3 a 6 onzas de agua cada 10 a 15 minutos de ejercicio para compensar los fluidos del cuerpo perdidos a través del sudor.

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