Es fácil entender la conexión entre la actividad física aeróbica y la confianza en uno mismo. Cuando una persona empieza una actividad como correr o andar en bicicleta, su autoestima se fortalece a medida que las metas de distancia, velocidad o resistencia se logran o se superan.

La investigación demuestra que el entrenamiento con pesas también tiene un impacto significativo en su autoestima. Incluso un régimen muy modesto (ejercitar con pesas por 20 a 30 minutos, dos o tres días a la semana) puede mejorar cómo nos sentimos sobre nuestras habilidades físicas y mejorar el concepto general que tenemos de nosotros mismos.