1. Siempre realice ejercicios de calentamiento antes de comenzar sesiones de entrenamiento de fuerza.
  2. Disminuya gradualmente la intensidad del ejercicio a medida que finaliza el entrenamiento cardiovascular, no se detenga de manera abrupta. Esto puede afectar de manera grave a su corazón y a su cuerpo.
  3. El enfriamiento ayuda a prevenir los dolores musculares, mareos y desmayos.
  4. Manténgase hidratado antes, durante y después del entrenamiento. Es fácil olvidarse de rehidratarse y mantener la hidratación; no obstante, los músculos hidratados funcionan de manera más eficiente que los que no lo están.