Un enfoque simple a esta estrategia es el modelo de un cambio por semana. Realice una lista con las conductas y hábitos saludables que le gustaría desarrollar. Comience con aquellos que considere MÁS FÁCILES y en forma gradual trabaje con el fin de desarrollar los más desafiantes.

Su elección de objetivos semanales podría incluir los siguientes:

  • Comer una porción adicional de fruta por día
  • Agregar 5 minutos a cada entrenamiento
  • Reunirse con un entrenador personal para elaborar un plan de ejercicios
  • Comprar pan integral en lugar de pan blanco
  • Realizar un entrenamiento adicional por semana
  • Llevar verduras crudas (zanahorias, pimientos) al trabajo como bocadillos
  • Tomar una cerveza o vaso de vino menos por la noche
  • Desayunar todos los días

Al finalizar el mes, habrá realizado por lo menos 4 cambios importantes con respecto a su salud y se sentirá aún más motivado para continuar realizando otros cambios necesarios para alcanzar su objetivo.