• HÁGALO CUANTO ANTES. Haga ejercicio por la mañana, antes de comenzar su día.
  • HAGA EJERCICIO CAMINO AL TRABAJO. No conduzca, intente trotar o ir en bicicleta al trabajo. ¿No cuenta con equipo de gimnasio o duchas en la oficina? Entonces guarde ropa y equipo de entrenamiento en su oficina y haga ejercicio durante el viaje de regreso del trabajo a su hogar al finalizar el día.
  • HAGA EJERCICIO EN SU HORA DE ALMUERZO. Utilice su horario de almuerzo para entrenar. Con sólo dar una caminata durante el almuerzo se pueden quemar calorías. Al trabajar con pesas, no tiene que preocuparse por el “factor sudor”, como en el caso de los entrenamientos cardiovasculares. Puede realizar un entrenamiento de fuerza en menos de 30 minutos. (Recuerde dejar que los músculos descansen 48 horas entre cada entrenamiento).
  • ¡NO SE DIRIJA PRIMERO A SU CASA! Si decide hacer ejercicio en la noche después de trabajar, vaya directamente a su destino de entrenamiento. Detenerse en su casa primero puede presentarle distracciones que podrían interferir con sus planes de ejercicio.