Correr por caminos es cada vez más popular. Es una gran forma de entrenar mientras se sumerge en escenarios naturales como bosques o colinas. Si generalmente corre sobre superficies niveladas (pavimentadas), correr por caminos también presenta nuevos y emocionantes desafíos físicos.

Las superficies irregulares de los caminos implican que sus zancadas y su ritmo sean muy diferentes a las zancadas y al ritmo que lleva en superficies planas. Debe prestar especial atención a la postura del pie. Debido a que su pie se ubicará en diferentes posiciones, puede utilizar ciertos músculos del tobillo, la pierna y caderas en mayor medida que al correr en forma suave y recta. Estas diferencias pueden hacer que el correr en caminos sea más desafiante desde un punto de vista cardiovascular.