El ancho importa

Cuando compra tenis para correr, es fácil darse cuenta cuando un par es demasiado angosto. Pero no es tan sencillo darse cuenta si un tenis es más ancho de lo que necesita.

Tener tenis que sean demasiado anchos podría resultar un problema. Tiene más probabilidades de sufrir ampollas dolorosas que, a su vez, pueden impedirle que corra, o al menos que corra en forma cómoda.

La solución es bastante simple. Solicite al vendedor que mida su pie a lo largo y a lo ancho. Lo ideal sería un calce ceñido, sin que llegue a ser demasiado ajustado o incómodo.

Un día de descanso

Si corre frecuentemente, podría darle a sus tenis un breve descanso, especialmente tras realizar un largo recorrido o una carrera. Dejar descansar sus tenis por uno o dos días les permite que se aireen y recuperen tras el impacto de una intensa actividad.

Por esta razón, resulta útil contar con un segundo par de tenis para correr, de manera que pueda alternar los pares. Otra buena idea: Comience a utilizar su segundo par cuando el par principal ya tenga un uso medio. De esta forma, cuando deba reemplazar el par principal, ya contará con un segundo par en uso. Luego, será momento de adquirir un nuevo par para alternar, y así continuar el ciclo.

¿Tenis gastados?

No posponga el reemplazo de sus antiguos tenis para correr. Al utilizar un calzado con una escasa amortiguación, se predispone a sufrir posibles lesiones:

  1. Sus huesos y articulaciones pueden sufrir.
  2. Se pueden empeorar problemas que existían previamente en el pie
  3. Su cuerpo se acostumbra a un soporte inadecuado y cuando verdaderamente cambia a un nuevo par con una buena amortiguación ejercerá tensión sobre sus rodillas y el tendón de Aquiles.

¿Cómo saber cuando hay que reemplazar un par de tenis? Coloque el tenis sobre una superficie dura y plana. Si el tenis se inclina hacia un lado, debe remplazarlos. Otra regla general para corredores: Reemplace los tenis cada 400 a 500 millas.