Si se descubre tratando de buscar una excusa para no ir al gimnasio, haga un trato con usted mismo. Intente entrenar solamente 15 minutos (si después de este periodo de tiempo usted todavía odia entrenar, puede dejar de hacerlo sin sentirse culpable).

Existe la posibilidad de que una vez que pasen los 15 minutos se sienta revigorizado y quiera continuar por otros 15 ó 30 minutos o más. Es sólo cuestión de empezar.