Incorpore ejercicios en su rutina
Si le resulta difícil adoptar el hábito de ir gimnasio, aquí le brindamos una estrategia que quizás le funcione.
Tome la decisión de realizar sus diligencias diarias (ir al banco, hacer las compras, recoger la ropa de la lavandería, etc.) en el camino de ida o de regreso del gimnasio. De esta manera, el ejercicio deja de ser una gran carga en su mente y se convierte en una tarea más que caracteriza su rutina diaria.
