A la hora de elegir opciones más saludables mediante comidas con alto contenido de proteínas (como carne, pescado, aves y huevos), optar por variedades con bajo contenido graso representa la mitad de la ecuación. La otra mitad es el modo en que elige preparar esas comidas. Algunos métodos de cocción pueden anular, fundamentalmente, los beneficios que se obtienen al elegir productos con bajo contenido graso. Ejemplos: Freír el pollo con abundante aceite, saltear la carne con salsa de crema, freír un huevo con mantequilla.

Por otra parte, otros métodos más saludables son asar en seco y hornear. Por este motivo es importante saber exactamente cómo se preparan las comidas en el restaurante que elige. Consulte al camarero cómo se prepara generalmente la comida que eligió. Si cree que el método de cocción o los ingredientes contienen un nivel alto de grasas o calorías, pida específicamente que le preparen la comida de otro modo más saludable. Ejemplos: Asar el pescado sin mantequilla, asar los huevos o la carne sin agregar aceite.