Ya sea que practique esquí nórdico o alpino, seguir las siguientes pautas puede ayudarlo a evitar el dolor muscular y lesiones:

  • Si se siente cansado, abandone la actividad enseguida. Es más probable que sufra lesiones durante las últimas horas del día, cuando se encuentra fatigado, sus reflejos se tornan más lentos y la luz del día no es tan buena.
  • Beba mucha agua antes, durante y después de la actividad. No deje que el clima frío o la falta de sed lo engañen con una falsa sensación de complacencia. Su cuerpo está realizando un gran esfuerzo y necesita líquidos.
  • Estire los músculos antes y después de esquiar. Especialmente vulnerables: los tendones de la corva (músculos ubicados en la parte posterior de los muslos), que a menudo se descuidan.