Las vitaminas B y C necesitan reponerse cada día para satisfacer las necesidades del cuerpo. Si entrena en forma regular, tal vez desee prestar especial atención a estos nutrientes, ya que cumplen considerables funciones (aunque muy diferentes) en lo que respecta al ejercicio.

La vitamina B ayuda a liberar energía de los carbohidratos, grasas y proteínas. Si no se ingieren cantidades adecuadas de vitaminas B, el cuerpo pierde la energía necesaria para ejercitar. Algunos alimentos que contienen vitamina B incluyen cereales fortificados, trucha arco iris, salmón, atún, pollo, yogurt, leche y queso.

La vitamina C ayuda al cuerpo a ocuparse de los efectos del ejercicio. La vitamina C, un fuerte antioxidante, protege al cuerpo contra el daño celular que puede ocurrir durante el ejercicio. Algunos alimentos que contienen vitamina C incluyen pimientos rojos, brócoli, guayaba, naranjas, jugo de naranja, papaya y fresas.

Seguramente es posible conseguir las cantidades necesarias de vitaminas B y C de los alimentos. Sin embargo, nuestros ajetreados estilos de vida a menudo se atraviesan en nuestra elección de alimentos nutritivos que nos proporcionan las vitaminas que necesitamos cada día. En estos casos, tomar suplementos puede significar una excelente forma de obtener todas las vitaminas y minerales necesarios para una buena salud.