La visualización puede resultar una herramienta útil en la preparación para un torneo deportivo, competencia atlética u otro desafío físico. Algunos psicólogos deportivos, sin embargo, sugieren que la visualización se debe utilizar con discreción y en relación a nuestras habilidades, nivel de estado físico y experiencia.

Por ejemplo, si usted es un golfista novato, imaginar el swing perfecto sólo podría hacerlo sentir frustrado si todavía no comprende por completo la mecánica de un buen swing. Del mismo modo, imaginar un saque de tenis sobresaliente no puede compensar la falta de un entrenamiento adecuado para adquirir fuerza y flexibilidad.

Las visualizaciones pueden ayudar en mayor medida cuando sus expectativas se encuentran alineadas con las habilidades establecidas. Si no está seguro de cómo establecer sus expectativas y objetivos, tal vez debe consultar a un profesional en deportes o a un entrenador personal.