Un estudio reciente sugiere que mantenerse físicamente activo puede reducir el número de resfríos que se contraen. Los participantes del estudio que se encontraban más activos padecieron un 25 por ciento menos resfríos que aquellos que se encontraban menos activos.

Sin embargo, los expertos exponen la siguiente advertencia: más no es necesariamente mejor. De hecho, ejercitar demasiado puede debilitar el sistema inmunológico y afectar su poder para combatir enfermedades.