Un estudio reciente sugiere que es posible reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas a través de la dieta y el ejercicio en tan sólo 3 semanas.

En un estudio publicado por la Asociación Norteamericana del Corazón, 11 hombres obesos se sometieron a un régimen de 21 días con alimentos de bajo contenido graso y alto contenido en fibra y 45 a 60 minutos de caminata diaria a paso acelerado. Hacia el final del estudio, la presión sanguínea se redujo considerablemente y el colesterol total disminuyó un 19 por ciento. Además, los niveles de insulina se redujeron en un 46 por ciento y los niveles de glucosa en la sangre disminuyeron un 7 por ciento.

Dato interesante: Estos riesgos se redujeron a pesar de que los hombres sólo perdieron unas pocas libras tras las 3 semanas. Esto demuestra que a pesar de que la pérdida de peso puede ser (y debería ser) gradual, los beneficios no evidentes del ejercicio y una dieta modificada (reducción del riesgo de padecer enfermedades cardíacas) pueden suceder con rapidez.