La próxima vez que adquiera un artículo bajo en grasas en el almacén, compárelo con la versión “regular” del producto. En muchos casos, podría descubrir que hay poca diferencia en el número de calorías. No necesita alejarse de todos los productos reducidos en grasa, pero ¡compare las etiquetas nutricionales! Algunos ejemplos, por cortesía de los Institutos nacionales de salud:

YOGURT DE VAINILLA CONGELADO (1/2 taza)
Descremado = 100; Elaborado con leche entera = 104

CREMA DE CACAHUATE (2 cucharadas)
Reducida en grasas = 187; Regular = 191

BARRAS DE CEREAL (1.3 onzas)
Reducidas en grasas = 130; Regulares = 140

GALLETAS CON CHISPAS DE CHOCOLATE (3 galletas/30g)
Reducidas en grasas = 118; Regulares = 142