Un antojo que vale la pena
Beber agua es una forma increíble de controlar su apetito. Muchas veces pensamos que tenemos hambre, cuando en realidad sólo estamos deshidratados. Si usted es una de esas personas a las que “no le gusta el agua”, adquirir el hábito de tomar más puede resultar más fácil de lo que cree.
A continuación presentamos la estrategia: Comprométase a beber una gran cantidad de agua por una semana. Sólo por una semana de su vida planee beber al menos ocho vasos de agua por día. O bien, trate de beber de 1 a 2 litros de agua embotellada. Una vez que venza ese primer obstáculo, descubrirá que su cuerpo en verdad ANSÍA beber agua. Y ese es un antojo ante el cual no le importará ceder.
