No es una exageración decir que quitar la nieve con la pala puede ser un verdadero ejercicio. Antes de asumir esta tarea, prepárese para enfrentar la pala como a cualquier otro ejercicio:

  • Primero estire y entre en calor. Empezar en frío (por decirlo de algún modo) puede ocasionar tensión muscular.
  • Beba mucha agua. A pesar de la baja temperatura, va a transpirar. Hidrátese.
  • Establezca su ritmo. No se apure. Asegúrese de tomar descansos.
  • No levante demasiado peso. Llene sólo la mitad de la pala. Si es posible, quite la nieve con la pala cuando esté fresca y en forma de polvo, en lugar de hacerlo después, cuando esté más congelada y pesada.
  • Adquiera una buena postura. Cuando levante la pala doble las rodillas, NO la espalda.
  • Deténgase de inmediato si siente dolor o está exhausto.
  • Si tuvo problemas cardíacos en el pasado, primero consulte a su médico.

Los estudios han demostrado que los hombres saludables e inactivos experimentan la misma presión sanguínea y la frecuencia cardíaca aumenta con 10 minutos de utilizar la pala que si hiciesen ejercicio de alta intensidad en una caminadora. En algunos casos, un hombre puede levantar y arrojar casi una tonelada de nieve durante esos 10 minutos.

Para aquellos con antecedentes de enfermedades cardíacas, por supuesto, los riesgos de quitar la nieve con la pala son aun mayores. Incluso los equipos quitanieve automáticos no tienen la protección suficiente. Estas herramientas mecanizadas todavía requieren que el usuario empuje nieve, una tarea muy extenuante para personas con enfermedad cardíaca, especialmente a temperaturas muy bajas. Si alguna vez sufrió un ataque cardíaco, o tiene a un ser querido con antecedentes, busque a otra persona que se encargue de trabajar con la pala.