Cuando compre carne de res magra, verifique si en las etiquetas figuran las palabras “cuarto trasero” o “lomo”, como por ejemplo, cuarto trasero superior o sirloin.

Los cortes más magros de la carne de res como estos en verdad se asemejan mucho en calorías, grasas y colesterol a una pechuga de pollo sin piel. Por ejemplo, una porción de 3 onzas de cuete tiene sólo 4 gramos de grasa.

Otra manera de evitar comprar carnes con mayor contenido de grasas: Evite los cortes con mucho “veteado” que en verdad son hebras de grasa por toda la carne.