Los investigadores sugieren que cuando la carne se carboniza mientras se asa se forman químicos potencialmente cancerígenos. Aunque los expertos sostienen que el veredicto final todavía no está dado, muchos recomiendan tomar precauciones con la carne de res, aves y pescado carbonizados, especialmente si asa muy seguido.

Lo carbonizado por lo general se produce cuando la grasa chorrea en las llamas y provoca que una chispa queme la carne. Por lo tanto existen muchas estrategias para prevenirlo:

  • Elija carnes magras.
  • Retire toda la grasa visible antes de cocinar.
  • Retire la piel de las aves antes de asar.
  • Cubra la parrilla con papel de aluminio, realice agujeros en el papel.
  • Realice la mayor parte de la cocción de la carne en la cocina (microondas u horno) y sólo colóquela en la parrilla brevemente para darle sabor.

Si sus carnes se carbonizan, quite las partes quemadas, no las coma.