Si su vida social está creciendo y usted comienza a notar que toma algunos cócteles más de lo habitual, esto puede ir contra sus esfuerzos por bajar de peso. ¡El alcohol tiene muchas calorías! Puede representar la diferencia entre perder peso, mantenerlo o aumentar de peso. Por ejemplo, un vaso de cerveza o de vino puede contener cerca de 100 calorías. Si usted toma algunos tragos con sus amigos unas pocas veces a la semana, puede estar sumando a su dieta unas 1,000 calorías no programadas.

Además, el alcohol actúa como estimulante del apetito, por lo que puede llevarlo a consumir alimentos que no concuerdan con su plan alimenticio. Por lo tanto, si está a dieta, mantener el consumo de alcohol al mínimo puede ayudarlo a mantener sus hábitos alimenticios en orden.